domingo, 16 de octubre de 2016

María Elena Lavaud es una mujer valiente.


María Elena Lavaud es una escritora y periodista venezolana, mi compatriota, muy admirada en nuestro país y ahora abriéndose paso en este espacio multicultural riquísimo que es el sur de La Florida.

Pero además de todo esto, María Elena es una mujer valiente.

Una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física, sexual o psicológica de parte de su pareja o un tercero.

38% de los asesinatos de mujeres en el mundo son cometidos por su pareja.

Estos son solo algunos de los datos que se encuentran cuando uno investiga sobre violencia de género, hay muchos más que confirman que el mundo de las mujeres sigue siendo un continente oscuro.

Digo que María Elena Lavaud es una mujer valiente porque se atreve a escribir un libro como Tatuaje de Lágrimas, donde nos narra un caso de violencia de género que es igual al caso de muchas mujeres.

Pero aunque María Elena no sea específicamente una víctima directa, por su misma condición femenina sí forma parte de ese mundo donde las personas son clasificadas según su género en vez de tomar en cuenta lo que produce un cerebro más o menos lúcido.

Existe una fina línea entre los hombres y las mujeres que marca una diferencia de trato, una línea que no todos aceptan que la ven, pero que indudablemente está ahí.

En esa fina línea está parada María Elena Lavaud, haciendo equilibrio, dispuesta a que muchas personas lean el desgarrador testimonio que es Tatuaje de lágrimas, pero sabiendo a lo que se expone, por eso insisto en que ella es una mujer valiente porque se atreve.

A veces, hasta las mismas mujeres no logran entender esa sutil diferencia de trato entre los hombres y las mujeres, esa situación que el psicoanalista Luis Bonino Méndez ha llamado micromachismo y que se manifiesta como pequeños abusos, una violencia blanda que tiende a anular el deseo de superarse de cualquier mujer, un condicionamiento que termina con la aceptación de una distribución no justa de derechos y deberes. En realidad, aunque sea violencia blanda, es una batalla, y aunque en el caso de Clarissa, la valiente protagonista de Tatuaje de lágrimas, lo que se libra es una gran batalla, todas nosotras, las mujeres, libramos a diario pequeñas batallas que no deberían existir.

Tatuaje de lágrimas cuenta una historia en grande que pasa a cada instante en pequeño, de allí la necesidad de no bajar la guardia y hacerse militante, María Elena Lavaud no solo escribió un libro importante para la lucha contra la violencia de género sino que está dando la batalla día a día.

Pero la verdad es que el estereotipo emocional, sexual y psicológico de las mujeres comienza cuando el médico partero dice: Es una niña! Así lo expresa la escritora Shirley Chisholm, quien en 1968 se convirtió en la primera congresista afroamericana de los Estados Unidos. Ella se atrevió a romper el dique que la contenía.

Tatuaje de lágrimas no es solo un libro para leer sino una advertencia y apoyo para todos los que deseamos cambiar la actitud de castigo debido a la sexualidad.

Los invito a leer este trabajo de María Elena Lavaud, no se van a arrepentir, saldrán vacilantes pero fortalecidos.

http://www.mariaelenalavaud.com/

jueves, 22 de septiembre de 2016

14 POETAS VENEZOLANAS EN LA SOLEDAD SONORA


A principios de 1939 Juan Ramon Jimenez desembarcó en Miami junto con Zenobia, venía de pasar sus dos primeros años del exilio en La Habana, allí fue a parar cuando salió a la carrera de España, salvado milagrosamente por Alberti. Juan Ramon en la Habana hizo fraternal amistad con todos los poetas del momento, que eran muchos, Lezama Lima, Piñera, Cintio Vithier, jovencito, su esposa Fina García Marrus y otros muchos más que formaban parte del gran movimiento poético del grupo Orígenes. Pero allí el poeta no escribió ni una palabra.
Juan Ramón estaba paralizado por lo que sucedía en España.
Cuando llegan a La Florida, Zenobia compra un auto y comienzan a dar largos paseos hacia el sur, hacia los cayos, y allí, ante la marisma, como llama Juan Ramon las grandes extensiones del sur de la Florida, se inspira y escribe su gran poema Espacio.
Juan Ramon Jimenez había retomado su poesía pura y de nuevo recorría el viaje hacia dentro de sí mismo.
Para mi es imposible hablar de poesía en Miami y no recordar a Juan Ramón, pero esto no es de gratis, es que en la poesía de estas 14 autoras que forman parte del libro Cantos de Fortaleza, se siente ese compromiso con un mundo interior, el cual cada una exhibe a su manera pero ninguna abandona, no permiten que las circunstancias las alejen de la poesía pura.
Es el arte por el arte, y como dijo Edgard Allan Poe, art for art´s sake.
Estas 14 autoras buscan la esencia de la palabra y rechazan cualquier distracción que les haga parecer mundanas. Es que ellas también van por dentro como Juan Ramon.

Estoy escondida
perdida en mi misma
Es grave descubrirse
escondida
y no poder encontrarse

Escribe Maria Clara Salas

Pero, aunque vayan por dentro, no descuidan lo que pasa afuera.

Ustedes perdieron un país
dentro de ustedes

Este es el poema Exilio de Yolanda Pantin.

La idea del exilio y el desarraigo también está presente.

No es igual irse a permanecer.
La raíz confina nuestros pasos.
Lo extrañamente ajeno viene abriendo cauce.

Escribe Edda Armas sobre el desarraigo.

Cuando Juan Ramon y Zenobia llegan a Miami echan de menos los buenos interlocutores que dejan en La Habana, sobre todo a la querida amiga con quien conversan cuando cae la tarde en el reparto del Vedado. Dulce María Loynaz los recibe en su pulcra casa que posteriormente sería su cárcel, su exilio interno donde transcurre su vida porque niega la revolución cubana. Ella lo escribe.

En mi universo soy libre
El es mi mar
Mi mar ancho y desnudo de horizonte.

Pareciera que nuestras autoras han encontrado su universo y desde él escriben, solo rozando de vez en cuando lo que las rodea, sin embargo, acusan el golpe de la distancia y de lo que se va perdiendo.

Los que vienen de la prehistoria
llegan del exilio.
Se quedaron sin manada
y sin cueva donde escribir
el relato de su especie.

De Gina Saraceni.

Pero hay momentos donde los grandes temas femeninos invaden a estas queridas poetas, instantes en que apuntan a circunstancias que amamos todas las mujeres, me refiero al tema de las hermanas,  
por ejemplo. Aquí mi más favorito entre los favoritos.

Cuando me quiten
el corazón
dénselo a mis hermanas
No sabrán qué dice
a quién nombra
Pero le pegarán
la boca
le pasarán
las manos
todas las noches
Dénselo

Escribe Patricia Guzmán.

Y muy femeninamente, a veces aplican su mermelada.

En algún lugar las mujeres
tienen una abeja incrustada
en la laringe
Y lo que sudan es miel

De Carmen Verde Arocha para Santos López

Por encima de todo, Cantos de Fortaleza es el trabajo de 14 mujeres valientes en busca de significado dentro de sus universos muy propios. Esos caminos donde ellas van por dentro.

Este libro, que es el resultado del trabajo inteligente que viene realizando Khalatos, Artemis y David, es muy emocionante, sobre todo para nosotras las mujeres. Pero esta poesía a mi me llega directo al centro de mis sentimientos y me dispara una gran nostalgia.

Nostalgia de que ellas todas no estén aquí y de que yo, nosotros, no estemos allá.

Nostalgia por ese momento que se dio en mi país, en Venezuela, que produjo poetas como ellas.

Nostalgia porque esa poesía que va por dentro no sé si se repetirá en los que viven lo que viven y sufren lo que sufren, en los que vienen.

Muchas gracias.






domingo, 18 de septiembre de 2016

Isa Nuñez - La viuda virgen en Books&books, Coral Gables


En agosto del 2013 me encontraba en Caracas. Ya, en esa época, yo no vivía en mi querida y temida ciudad, pero había vuelto por una temporada a dictar mi taller La historia de tu vida.
Ese taller había surgido el año anterior en Miami Beach, atendiendo al deseo de unos amigos de contar sus propias historias. Sin embargo, pronto se corrió la voz de que el taller ofrecía una metodología para contar cualquier historia y más aún, el taller tenía cierto efecto sanador, así que terminé volviendo a Caracas para dar el taller, con una programación super apretada en diferentes instituciones y sitios privados.
La historia de tu vida fue un éxito desde el primer momento en Caracas porque refleja la tendencia por contar su propia historia del ser humano, de poner por escrito lo que le pasa en la vida.
Allí, en una de esas organizaciones caraqueñas, la Fundación Herrera Luque, me encontré con 16 alumnos deseosos de armar su narrativa familiar, pero una de esas caras que me observaban ansiosas por comenzar yo la conocía bien. Allí estaba un rostro vivaz de mirada inteligente y audaz, se encontraba Isa Nuñez sentada frente a mi.
Este era mi segundo encuentro en la historia de mi vida con Isa Nuñez, allá en los felices años 90 nos habíamos encontrado en el verdadera Venezuela, viviendo y trabajando en democracia, esa que habíamos heredado de nuestros padres y que no sabíamos cuanto había costado.
Isa y yo habíamos formado parte de un excelente equipo de profesionales venezolanos que, al día con todas las últimas tendencias de mercadeo, vendía licores en medio de una perenne fiesta… nos divertíamos mucho pero cómo trabajábamos!

Me gustó ver a Isa sentada allí entre mis otros alumnos y me intrigó lo que iba a contar.
De ese taller, Isa salió con unas cuantas herramientas para narrar y una idea bailando en su cabeza, en todo caso, ella ya sabía cómo entrar en el modo creativo para darle estructura a una historia.
Quedamos en hablar de nuevo cuando ella tuviera algo escrito. Yo estaba optimista porque conocía la tenacidad de Isa y su habilidad para morder un proyecto y no soltarlo hasta que todas las piezas calzaran en su lugar.
En el 2014 recibí las primeras noticias de que Isa había seguido adelante, solo destellos lejanos desde Caracas, y en el 2015 recibí el primer borrador de un texto completo que iría variando luego de muchas lecturas y correcciones. Isa pronto había entendido que escribir no es tan glamoroso sino más bien un oficio similar al de un músico que buscar su ritmo insistiendo. Lo que sí se mantuvo inamovible fue el título de su texto: La Viuda Virgen.
Ese título es una de las cosas mejor logradas en la obra de Isa, yo diría que contiene el contenido magistralmente.
En su trabajo, Isa estaba demostrando que no era nueva contando historias, sino que ya se había probado exitosamente antes. Vender y mercadear licores es un arte porque mientras los demás anunciantes pueden utilizar todos los recursos disponibles, la industria licorera no, así que ella ha desarrollado un estilo propio dentro de lo permitido, ha aprendido a contar la historia de cada uno de sus productos y si no la encuentra ha tenido que inventarla. Isa aprovechaba su experiencia.

La Viuda Virgen es un preciso ejemplo de auto ficción, esa mezcla de realidad e imaginación que intriga más. Isa en su libro relata algunos episodios de su vida pero claramente los adorna, los borda con su imaginación, de tal manera, que al final uno se queda dudando sobre lo que pasó y lo que no pasó de verdad. Habilidad muy especial.
El recorrido por cada uno de los episodios de Isa es una mezcla que nos crea nostalgia, risas, admiración y hasta el deseo de vivir cosas nuevas, diferentes, ya que Isa convierte momentos oscuros en claros y momentos de quiebre en oportunidades, para continuar viviendo una existencia realmente creativa.
El deseo del ser humano de contar su propia historia es solo comparable al deseo de las personas por leer sobre los demás. Necesitamos establecer parámetros de referencia y necesitamos narrar nuestra propia historia por varias razones, porque es un legado que dejamos a los que vienen luego, porque al sacar nuestros recuerdos del inconsciente creamos nuevos caminos en el cerebro que nos hacen ver las cosas de una manera diferente y porque contar cómo nos fue en la fiesta produce placer y constata que somos parte de un gran plan, nos da perspectiva.
Los invito a disfrutar de este momento porque les aseguro que es algo muy especial, es un evento diseñado por Isa Nuñez, la más grande productora de eventos de Caracas, el Caribe y ahora Miami. También los invito a leer La Viuda Virgen para que acompañen a Isa en esta nueva empresa de contar historias, que  dominará a la perfección, como es su costumbre.

jueves, 10 de septiembre de 2015

UNA HISTORIA PARA CUATRO NOVELAS

Con Ana Elisa en las afueras de Roma
En el año 2010 tuve una extraña conversación con mi hija Ana Elisa en Roma. Como nos vemos poco, en todo caso menos de lo que se ven madres e hijas que no viven en lugares distantes, en nuestros encuentros conversamos mucho, tratamos de ponernos al día sobre nuestras vidas, por distante y absurdo que parezca. En esa ocasión Ana Elisa me relató una pesadilla recurrente que la molestaba con frecuencia: una amiga mía, que había sido su baby sitter durante varios años y que luego había desaparecido sin dejar rastro, aparecía montada en una carroza vestida de Miss Venezuela y la saludaba con la mano, pero con tal expresión en la cara que la dejaba temblando. Ese sueño que a mi hija la hacía sentir tan mal me disparó muchos recuerdos vividos con mi amiga desaparecida y decidí tratar de contar una historia donde alguien se va y no se sabe más de ella, como fue el caso de Mariela.

Luego seguí para Zurich a visitar a Carlos, el hijo que vive en el frío, pero la suerte estaba echada, esos recuerdos daban vuelta en mi cabeza. Era otoño en el norte lo que significa invierno en Zurich. Llegué durante una gran nevada que se quedó por una semana, una circunstancia que no inmuta a un suizo pero clausura a una habitante del trópico hasta nuevo aviso. Esa semana encapillada me sirvió para un experimento: definí unos personajes antes de pensar la trama. Estaba leyendo Iconografías de Michel Maffesoli y sus íconos de la postmodernidad me pedían que les diera vida y yo resolví hacerlo. Ese fue el libro que me sirvió de guía para mi cuarta novela.
Con Carlos en el Instituto Jung, Kusnatch
"Te pienso en el puerto" tuvo a la"Historia de Carúpano" de Tavera Acosta como disparador oficial, un libro que me regaló mi amigo Yarao, el curandero del Caserío Ño Carlos en la Península de Paria. Un día se presentó Yarao a la Hacienda Aguasana para darme el libro porque yo le había llevado desde Caracas "Laboratorio de la Naturaleza" de Lutecia Adams, así estaba de agradecido y fascinado con mi regalo que me ofreció una obra que había leído muchas veces y adoraba. Allí, entre pozos de agua caliente y turistas, comencé a leer sobre los inmigrantes de Córcega que llegaron a Carúpano en el siglo XIX y me apasioné por el tema. Entre ellos llegó a Venezuela mi bisabuelo Lucca.
Una vez armada la tribu de personajes postmodernos, asesorada por Maffesoli, volví a ver The Matrix porque algo me decía que allí había alguna clave que me sería útil. En todo caso la nieve seguía cayendo sobre Zurich y Carlos & family actuaban como suizos: salían y regresaban dentro del temporal mientras yo definía estructura y personajes en mi pequeña libreta Moleskine, bien resguardada del frío y poseída por Neo.
El caso de "Viernes a la sombra" es diferente, nada me tenía que disparar la historia porque ella había estado siempre allí, en mi inconsciente, sin embargo esta segunda novela contiene un sutil proceso alquímico dentro de la trama ya que en ese momento estaba leyendo "Psicología de la Transferencia" del maestro Jung y arrancar la historia de Natalia desde la nigredo fue demasiada tentación. "Viernes a la sombra" es mi favorita, la que siempre quise escribir. Amor y política en un viernes maldito de devaluación.
Bautizo de Viernes a la sombra
Años después, estando en Puerto Rico, el "Diario en la Habana" de Zenobia Camprubí disparó "Las siluetas del fuego". Por varios años investigué sobre la vida de Zenobia y Juan Ramon Jimenez, lo cual fue a la vez un placer y una angustia porque en medio de tanta poesía tuve que lidiar con temas amenazantes como la guerra civil y el exilio. Además decidí conocer La Habana donde comenzó el exilio de Z y JR, lugar que despertó en mi miles de anhelos caribeños e indignaciones.
Todo el año 2011 viví en Barcelona mientras trabajaba con la editorial Alrevés para que saliera la historia de Zenobia. Mientras recorría esa ciudad maravillosa, de cabo a rabo, comencé a escribir mi cuarta novela, la que traía esbozada desde Zurich. Las primeras páginas las escribí en el Barrio de Gracia con el mercado de Abaceira enfrente donde bajaba al terminar a comer una sepia con patatas acompañada con vinito blanco. Luego continué con mi trabajo en un espléndido edificio modernista en Ausias March, cerca del Arco de Triunfo y La Ciudadela, uno de los lugares donde me he sentido mejor porque aprendí a meditar caminando. La primera versión de la novela la escribí allí después de decidir que mi protagonista desaparecería en el deslave de Vargas. Esa decisión convirtió esta novela en un producto de interés para Venezuela.
Foto del pintor Antonio Ugarte
"Aromas del diluvio", así se llama mi cuarta novela. Es la historia de unos amigos que se van a la playa unos días antes de las navidades de 1999 y sucede el deslave. Una amiga que los acompaña desaparece, se la lleva el mar, ellos regresan, logran sobrevivir, organizan sus existencias hasta que diez años después la desaparecida da señales de vida y no muy contenta. "Aromas del diluvio' además de contar la historia de una tribu de personas muy particulares, diría que postmodernas, refleja mis años de nómada, otra marca de la postmodernidad. Pasa en Caracas, Zurich, Brooklyn, Miami y en otros lugares menos conocidos que visité cuando pasé unos años viajando, todavía sin entender bien la diáspora que nos había difuminado por el mundo, a mi y a mis hijos.


Durante estos meses pasados del año 2015 ayudé a dos escritoras venezolanas a dar forma definitiva a sus novelas. Estuve en contacto directo con cada una, he sido testigo del empeño que ha culminado con la publicación de ambas obras este mes de septiembre en Amazon.
Thais Navarrete, psicóloga venezolana radicada en Miami, publica "Y sabrás que te quiero". Su protagonista sabe que existe un secreto familiar que le impide ser completamente feliz, pasan muchas cosas, muchos boleros, para que su vida se aclare. Personajes trabajados a fondo, mucho oficio.
Isa Nuñez decidió escribir "La viuda virgen" delante de mi, en el taller "La historia de tu vida" en Caracas, 2013. Desde ese día no paró y me siento orgullosa del resultado por Isa y porque también es un triunfo de mi taller. Isa es empresaria exitosa, productora de eventos, gran experiencia en mercadeo de licores, donde nos conocimos, ahora también tendrá éxito como autora.  El título de la novela dice mucho y no puede ser más atractivo.
El empeño de estas dos mujeres, brillantes, trabajadoras, ya de vuelta de muchas situaciones en la vida, me decidió a montar "Aromas del diluvio" en Amazon para acompañarlas. Allí está en Kindle Store junto a mis otras novelas. Ojo que dos de ella se pueden leer en Kindleunlimited sin costo alguno.



domingo, 26 de abril de 2015

El teatro de los Villegas hasta Bolivar Film.

Después de que uno lee a Carl Jung es imposible no estar pendiente de las sincronicidades, ellas existen, suceden, pasan por algo, la cuestión es disfrutarlas y atrapar lo que nos dejan.
Hace poco monté en Amazon el libro de Germán Rodriguez Citraro, unos cuentos eróticos que he leído y releído, siempre encontrando algo nuevo, disfrutando mucho cuando explica la frenética vida nocturna en Caracas a principio de los años 60. Allí supe que había toda una fascinación por las artistas del cuplé, más allá de Sarita Montiel.
Pero ahí mismito, en la más expedita experiencia junguiana, leí el libro de Eleonora Villegas, una historia familiar, de esas que me gustan, narrada como teatro, como corresponde a una hija de Luis Guillermo Villegas. En ella está plasmada a través de las más insólitas escenas la vida del cuplé.
Hermanas Portocarrero en la radio


"La vida! ¿Un teatro?", así se llama el libro, es también una historia de pioneros. Escena tras escena, Eleonora nos va contando cómo fue desenvolviéndose la vida de su papá desde representante de artistas viajeros hasta fundar la gran empresa familiar que es hoy en dia Bolivar Film.
A medida que leía afloraron lejanos recuerdos de los cuentos de mi abuela sobre una Caracas que hace apenas un siglo disfrutaba de un incipiente teatro, casi siempre el oficio de familias dedicadas de lleno a ello, militantes, entregadas, decididas a dar todo por las tablas, pariendo, amamantando, muriendo en medio de la escena y hasta conversando inadvertidamente con Sandino, como le pasó a la madre de Villegas.
En "La vida! ¿Un teatro?", a través de los viajes de Villegas por Latinoamérica, descubrimos también lo difícil que fue sobrevivir durante aquella época, eso para los que piensan que todo tiempo pasado fue mejor.
Carmencita, hermana de Luis Guillermo

Pero lo más junguiano de todo es que Eleonora comenzó a narrar la historia familiar y de una vez lo hizo como una pieza de teatro, memoria akashica, genes, lo que sea. Lo que se hereda no se hurta.
Ahora necesitamos que nos cuente más sobre Bolivar Film, ya que una de las escenas más interesantes es cuando Villegas conversa con Juana Sujo, en plena filmación de "La Balandra Isabel llegó esta tarde", o cuando grabaron al gobernador de Ciudad Bolívar sin rollo en la cámara.

Por supuesto que detrás de una personalidad Alfa como la de Luis Guillermo Villegas están unas cuantas mujeres. Primero que todo su señora madre, muy bien descrita por sus acciones, uno se la imagina con gran claridad: avanzada para su época, determinada, recurrente, pendiente de su familia y del teatro, juntos, en el mismo plano. Sus hermanas, las Portocarrero, dedicadas al teatro como él y la madre.  Luego se enamora en Méjico de una muchacha igualmente determinada pero que lo lleva a establecerse más allá del teatro, aunque siempre en contacto con el espectáculo.
El libro de Eleonora Villegas forma parte de todas esas historias familiares que quedarán como legado, como testimonio de lo que verdaderamente pasaba en Venezuela cuando podíamos vivir para contarla.
También hermana de L.G. Villegas

Todas las fotos son parte del libro de Eleonora Villegas, un documento importante que se deja colar entre las tablas. 

lunes, 18 de agosto de 2014

EL MEJOR NEGOCIO ES EL MÁS TONTO

Hace poco leí una explicación bastante larga de un conocido gurú de negocios donde le daba varias vueltas a la idea sobre cómo pueden los empresarios acortar la brecha entre la antigua manera de hacer negocios y la de ahora; se trata de convertirse en verdaderos líderes dedicados a que sus seguidores crezcan dentro de las corporaciones ( ni siquiera tengo claro si todavía está permitido hablar de corporaciones). 
Lo que si tengo claro es que al empresario lo borraron del mapa y lo sustituye el líder cuyas intenciones son más altruistas y que se asemeja más a un profeta arreando a sus rebaño de fieles que al Ciudadano Cane que nos vendió Orson Wells en su momento. 


De más está decir que quienes optaron por montar una empresa y están a caballo entre la era industrial y la era de la información van a pasar mucho trabajo para aceptar y adaptar las nuevas prácticas de negocio, o tendrán que entregarle el mando a otro que esté decidido a crear riqueza en vez de contar los centavos. 

Pero ahora viene lo más peludo. Los gurú le piden a las empresas y a sus líderes que se vayan por lo más simple. Lo más deseable sería que la inspiración llegara desde la frase de Leonardo Da Vinci: "La simplicidad es la máxima sofisticación". Pero no, aunque la idea no es nueva, viene del ingeniero Kelly Johnsonn que trabajó en el diseño de aviones espías para la Loockhead, siguió rodando y en el mundo del diseño se dieron banquete produciendo logos que van desde la frase incial:"Keep it simple, stupid", pasando por "Keep it short and simple" hasta ""keep it simple and straightforward". Y todo se resumió con la palabra KISS. 

Lo cierto es que las cosas se han complicado hasta el punto que los gurú piden a los líderes de los negocios que no se ocupen de la estructura sino de la filosofía, de las ideas, lo cual no quiere decir la Visión. Los empresarios tienen que aprender a desarrollar su liderazgo, tienen que apoyar a sus seguidores dentro de la organización para que crezcan y tienen que estar al servicio de sus empleado con el mismo entusiasmo y devoción como lo haría una monjita de la orden de la Madre Teresa de Calcuta.

Al final, esa búsqueda de simplificar y de hablar de ideas y no de números lleva a un enunciado fundamental que parece sacado de un manual Zen: "El mejor negocio es el más tonto". 

Pero...

Claro que la publicidad está al acecho de todo lo que está pasando y los más aguerridos MadMen crean una campaña para el cigarrillo Camel. 
Si, las tabacaleras después de años de desconcierto sin identificar bien su target surgen con una campaña para revistas para jóvenes que lleva una IDEA universal, actual, sugerente e imbatible: TASTE IT ALL.   
A PROBARLO TODO porque es nuestro derecho, es la libertad.
Adiós a los machos fumadores:


 y bienvenido el mundo de las ideas: 



"Inspiración es cuando un momento se convierte en memoria".  Comience a contar su historia!

Los anuncios han invadido las revistas para gente joven en Canadá. Los profesores de marketing interpretan la campaña como una incitación a que los jóvenes vivan el momento sin medir las consecuencias. 







"Descubre lo inesperado, celebra lo inolvidable".  Que viva el cambio con lamparitas chinas!






En Estados Unidos están alerta porque sus jóvenes leen revistas canadienses. Una vez más la publicidad interpreta limpiamente.